La manteca de karité es una grasa vegetal que se obtiene de la nuez del árbol de karité que crece silvestre principalmente en el África Central. Se utiliza como tratamiento natural para fortalecer, nutrir y proteger la piel, el cabello y las uñas.
En la cocina tradicional africana se consume por su alto valor nutritivo, y se usa como producto cosmético en el cuidado de la piel por sus efectos hidratantes, emolientes y calmantes.
Su gran auge en cosmética se debe a una composición rica en vitaminas, minerales y ácidos grasos, siempre que se trate de manteca de karité sin refinar para garantizar que conserva todas sus propiedades.