Los tintes naturales para el cabello son cosméticos que se emplean para la coloración artificial mediante elementos que se obtienen de la naturaleza como extractos de plantas, raíces, rizomas y flores, pero también de maderas, semillas, algas, arcillas o incluso minerales.
Los tintes naturales vegetales actúan formando una película coloreada adherida a la superficie del tallo capilar pero que no llega a penetrar en el cabello, por lo que su duración es menor si la comparamos con los tintes tradicionales.
Los tintes vegetales carecen de toxicidad al prescindir de químicos como el amoniaco y, además de colorear el cabello, aportan nutrientes que lo fortalecen.
Los pigmentos naturales de origen vegetal se pueden clasificar dependiendo de si contienen nitrógeno –clorofilas, indigoides o alcaloides–, si no lo contienen como sería el caso de los fenólicos –quinonas o flavonoides– y los terpénicos –carotenoides y sesquiterpenos– además de otros pigmentos como los policépticos, los icéticos y los orcinoles.